CÓMO PREVENIR LA DESHIDRATACIÓN

La forma más fácil de evitar la deshidratación es beber grandes cantidades de líquido a lo largo del día, sobre todo en los días de mayor calor, ya que el organismo es incapaz de producir por sí mismo el líquido que necesita para su correcto funcionamiento. Hay que proporcionar las cantidades adecuadas a través del consumo de líquidos donde el agua suele ser la mejor elección, pero también es posible a través de alimentos ricos en agua (leche, yogur, acelga, tomate, sandía, brócoli, espinaca, zanahorias, entre otras frutas y verduras). Si estos líquidos no se reponen adecuadamente, se puede sufrir de deshidratación. De todas maneras, las necesidades de agua de cada individuo varían en función de las necesidades del cuerpo, de la condición física, de la edad, del sexo, del nivel de actividad física o de las condiciones ambientales.

¿CUÁLES SON LOS GRUPOS DE PERSONAS QUE CORREN UN MAYOR RIESGO DE DESHIDRATACIÓN?

Los grupos que suelen deshidratarse más fácilmente son:

  • Bebés y niños
  • Ancianos
  • Personas con fiebre
  • Personas expuestas a climas calurosos
  • Diabéticos

CUÁL ES LA MEJOR MANERA DE TRATAR LA DESHIDRATACIÓN UNA VEZ QUE SE HA DIAGNOSTICADO?

Las Soluciones de Rehidratación Oral son las mejores y más efectivas para el tratamiento y la prevención de la deshidratación. Son productos que están ampliamente disponibles en las farmacias y deben ser administrados lo antes posible a cualquier persona con episodios frecuentes de vómitos y diarrea, o con un diagnóstico efectivo de deshidratación.