CAUSAS DE LA DESHIDRATACIÓN

La deshidratación puede tener una etiología variada y ocurre cuando la cantidad de agua en el cuerpo es demasiado baja. Las causas de la deshidratación incluyen no beber suficientes líquidos, perder una gran cantidad de líquidos a través de la sudoración (especialmente cuando hace mucha calor), o a través de ciertas enfermedades que pueden causar una perdida anormal de líquidos, debido a síntomas como fiebre, vómitos o diarrea. La diarrea causa una mayor pérdida de agua y electrolitos, incluyendo sodio, cloruro y potasio. Estos episodios suelen afectar principalmente a niños y personas mayores y pueden ser también resultado de enfermedades gastrointestinales de origen bacteriano, vírico o parasitario. Si estas pérdidas no se reemplazan adecuadamente, se desarrolla un déficit de agua y electrolitos, provocando la deshidratación.

  • Diarrea: La diarrea significa tener heces blandas y acuosas más de tres veces al día, pudiendo ser acompañada de calambres, náuseas e hinchazón. La diarrea puede ser causada por bacterias, virus o parásitos, intolerancias alimenticias, ciertos medicamentos y trastornos que afectan al estómago, el intestino delgado o el colon. Durante la diarrea, existe una mayor pérdida de agua y electrolitos.

  • Gastroenteritis viral: La gastroenteritis viral es una de las enfermedades más comunes a nivel mundial que afecta tanto  a bebés como a niños. Se sabe que los virus son responsables del 70% de los casos de gastroenteritis, se trata de una infección del estómago y los intestinos que resulta en vómitos y diarrea acuosa. Puede ser causada por diferentes familias de virus, siendo los más frecuentes los rotavirus y norovirus. En algunos casos, los vómitos y diarrea pueden ir acompañados de náuseas, fiebre, dolor abdominal, dolor de cabeza y dolores musculares. Debido a la gran cantidad de líquido perdida a través de los vómitos y/o diarrea durante un episodio de gastroenteritis, se puede desarrollar un caso de deshidratación. La gran mayoría de los casos de gastroenteritis se curan solos ya que el organismo consigue neutralizar el patógeno responsable de la enfermedad en pocos días, por lo que el tratamiento no consiste en combatir el agente causante sino en prevenir las complicaciones relacionadas con la perdida excesiva de líquidos. Sin embargo, en todo el mundo hasta 4.000.000 de niños mueren cada año a causa de gastroenteritis por falta de un tratamiento adecuado.

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA DESHIDRATACIÓN

En los casos de deshidratación es necesario restablecer un equilibrio hidroelectrolítico adecuado en el organismo. Sin embargo, es necesario saber identificar el problema y saber reconocer los signos de la deshidratación.

La sed es un indicador de la deshidratación, pero no es uno de los primeros signos de alarma.

Es necesario estar siempre atento a los siguientes signos y síntomas: Piel seca y caliente, Disminución del volumen de orina y color amarillo oscuro debido a una mayor concentración, Mareos, Debilidad muscular y cansancio, Calambres en los brazos y en las piernas, Pocas lágrimas, Dolor de cabeza, Sequedad de boca y lengua, con saliva espesa, Aumento de la frecuencia cardíaca, Conforme avanza la afección, empeora el estado general ya que más sistemas corporales (u órganos) están siendo afectados por el proceso de deshidratación.

Grados de deshidratación:

  • Deshidratación leve: Se manifiesta tras perder entre 1-2% del volumen de agua y se caracteriza por presentar los siguientes síntomas: sed, oliguria, oscurecimiento de la orina, cansancio, cefaleas e hipotensión ortostática.

  • Deshidratación moderada: Se manifiesta tras perder entre el 2-6% del volumen de agua y se caracteriza por presentar síntomas más graves que en el caso de la deshidratación leve: Xerosis, astenia, oliguria severa. Los niños presentan otros síntomas como hundimiento de las fontanelas, desvanecimiento y ojos hundidos.

  • Deshidratación grave: Con la perdida de agua, los síntomas se vuelven cada vez más graves y son los siguientes: frecuencia cardiaca y respiratoria aumentadas para compensar la reducción del volumen sanguíneo y la tensión arterial, parestesias, los músculos se vuelven espásticos, visión borrosa, shock, micción dolorosa, daños cerebrales y delirio. Llegando a este grado de deshidratación la salud del individuo peligra, la perdida de una cantidad de agua superior al 15% del volumen total del cuerpo suele ser mortal. Todos los casos de deshidratación grave tienen que recibir un tratamiento hospitalario adecuado con la aplicación de soluciones intravenosas.

DESHIDRATACIÓN, SALUD Y FATIGA FÍSICA E INTELECTUAL

La deshidratación puede influir negativamente en las funciones cognitivas y el control motor del organismo. Existen numerosos estudios que relacionan una mala hidratación con una disminución de la capacidad física e intelectual de un individuo, independientemente de la razón que haya dado lugar a la deshidratación. Las evidencias disponibles indican que en aquellas situaciones de ejercicio en un entorno caluroso (>30º C), una deshidratación de entre el 2% y el 7% de la masa corporal disminuye las capacidades físicas e intelectuales de los sujetos. En estas condiciones, cuando el nivel de deshidratación llega al 7%, la disminución de las capacidades físicas e intelectuales se sitúa en torno al 40% de su capacidad en condiciones de hidratación normal.